La
RSE y el Compromiso con la Comunidad
El Compromiso con la Comunidad se refiere a las diferentes acciones
tomadas por la empresa para maximizar el impacto de sus contribuciones
en dinero, tiempo, productos, servicios, influencias, administración
del conocimiento y otros recursos que dirige hacia las comunidades
en las cuales opera.
Cuando estas iniciativas se diseñan y ejecutan en forma
programada y estratégicamente, no sólo se entrega
un valor agregado a los receptores, sino que además estas
iniciativas refuerzan la reputación de las empresas, sus
marcas y productos en las comunidades locales donde ellas tienen
intereses comerciales, así como en el resto del mundo.
Los esfuerzos de las empresas están siendo motivados por
los beneficios económicos que conlleva un mayor involucramiento
con la sociedad. Esto incluye el incremento de las ventas, mejora
en la moral de los empleados, refuerza la habilidad de competir
en el mercado regional, como consecuencia de empleados calificados
y el ser un "vecino predilecto" de la comunidad. Muchas
empresas también reconocen la oportunidad y necesidad de
destinar recursos privados hacia problemas sociales particulares,
supliendo el rol del gobierno en distintas áreas.
Frecuentemente los consumidores son llevados hacia marcas y compañías
consideradas por tener una buena reputación en áreas
relacionadas con la responsabilidad social empresaria. Una empresa
considerada socialmente responsable, puede beneficiarse de su
reputación entre el público, así como de
su reputación entre la comunidad empresarial, incrementando
así la habilidad de la empresa para atraer capital y asociados.
Empresas líderes son frecuentemente citadas en los medios
de comunicación y son recomendadas a los inversionistas
que buscan empresas socialmente responsables. Muchas de las listas
anuales sobre empresas incluyen la participación activa
en la comunidad como parte de los parámetros a medir. Por
ejemplo, la revista Fortune, sitúa la "responsabilidad
social" entre los ocho criterios usados en su encuesta anual
de las Empresas más admiradas, conjuntamente con solidez
financiera y calidad en la administración.
En la economía global, la imagen de marca y la reputación
están entre las más valoradas fortalezas. Prácticas
de marketing responsable, por naturaleza, son altamente visibles
para los consumidores y tienen el potencial de fortalecer o fragilizar
la opinión del público con respecto a una empresa
o a su marca. Una buena reputación por integridad y un
fuerte compromiso con los consumidores puede generar lealtad y
confianza y proveer un espacio de confianza en tiempos de crisis,
teniendo un público más tolerante y más propenso
a restaurar su confianza cuando la crisis termina. Del mismo modo,
prácticas de marketing responsable que son vistas de manera
negativa pueden menguar la imagen de marca y la reputación
de una empresa, así esta tenga productos o servicios de
muy alta calidad.
Las referencias a la responsabilidad social empresaria han disminuido
y ya no se concibe como disciplina autónoma. Pero no han
desaparecido: se han integrado en el discurso sobre Business Ethics
y en las nuevas teorías de gestión empresarial,
concretamente en el marketing de relaciones. Las aportaciones
de esta corriente trascienden la función comercial de marketing;
el marketing de relaciones aparece como un nuevo paradigma de
la gestión empresarial.
1) Filantropía: donaciones a actividades de interés
general.
2) Buena gestión (trusteeship): no malgastar los recursos
de la sociedad, sino administrarlos sabiendo que se hace en beneficio
de otro (está implícito en el concepto inglés
de trustee)
Consecuencias para la empresa
Clientes
Reconocimiento social
Incremento en ventas
Aumento de la notoriedad y simpatía hacia la entidad
Diversifica e intensifica la comunicación externa de la
empresa
Construcción de imagen de marca
Posicionamiento social
Buen soporte para la exportación
Empleados
Incrementa la motivación y el compromiso de los trabajadores
sobre todo ante una situación de despido masivo, precariedad
de empleo o incertidumbre
Mejora la comunicación interna
Construye cultura; permite la integración en nuevos marcos
sociales a consecuencia de la exportación, globalización,
fusiones. Esto se traduce en una reducción de los costes
internos de coordinación
Aumenta el sentido de pertenencia (integra y estimula al personal)
Introduce creatividad en la empresa
Otros stakeholders
Crea y comunica legitimidad
Crea un clima de confianza
Refuerza y crea un clima social de valoración de la solidaridad
Integración en la comunidad.
Fuente:
www.comunidar.org.ar
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